Cuando nos duchamos, además de sentirnos limpios, nuestro cuerpo se queda como nuevo, pareciera que se nos recargaran las energías de un plumazo. Cuando nos duchamos, nos perfumamos y salimos a la calle desprendemos juventud y vitalidad. Yo añadiría que dedicarnos un rato a nosotros mismos, a nuestro cuerpo, hidratarnos la piel, cepillarnos el pelo... todo aquello que reconforta nuestro exterior y que si lo cuidamos repercute directamente a nuestro interior. Pequeño gran placer en dedicarnos a nuestro cuerpo físico y notarlo... #57 salir de casa con nuestro cuerpo físico "a punto" .
"... porque he decidido que no me voy a contagiar de tanto pesimismo y de tanta gente tóxica, porque creo firmemente en lo sencillo y que en las pequeñas cosas está la magia y especialmente porque creo que la vida es un regalo que vale la pena disfrutar. Por eso y por mucho más no me acostaré sin escribir al menos una cosa buena al día, algo que aunque parezca insignificante, es positivo, y vale la pena recordar. Abramos los ojos a tantas cosas maravillosas y enriquezcámonos con ellas."