No nos cuesta prácticamente nada y leyendo un cuento a un niño le hacemos enormemente feliz. Ver la ilusión en sus caritas y como se introducen en la historia es un acto realmente gratificante. Puede ocurrir que la historia nos la inventemos, y pongamos nombres ficticios a personajes imaginarios, el final sea el que queramos que sea y volemos junto con los niños a un mundo de fantasía e ilusión. #41 contarle un cuento a un niño es un acto sencillo que nos reporta mucho más que amor...
"... porque he decidido que no me voy a contagiar de tanto pesimismo y de tanta gente tóxica, porque creo firmemente en lo sencillo y que en las pequeñas cosas está la magia y especialmente porque creo que la vida es un regalo que vale la pena disfrutar. Por eso y por mucho más no me acostaré sin escribir al menos una cosa buena al día, algo que aunque parezca insignificante, es positivo, y vale la pena recordar. Abramos los ojos a tantas cosas maravillosas y enriquezcámonos con ellas."